Caleidoscopio Social
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miércoles, 12 de noviembre de 2025
viernes, 7 de noviembre de 2025
viernes, 31 de octubre de 2025
Ruta crítica: Shaya
Se ha identificado que la secuencia natural del proyecto constituye una ruta crítica efectiva:
Justificación: Cada fase es prerrequisito indispensable para la siguiente, maximizando la eficiencia en el uso de recursos y tiempo.
miércoles, 15 de octubre de 2025
Plan de Intervención: Shaya
FACULTAD DE PSICOLOGÍA
DIRECCIÓN GENERAL DE VINCULACIÓN CON LA SOCIEDAD
Proyecto: “SHAYA”
Plan de intervención
Responsables:
David Ruiz
Matthew Zamora
Director/a del Proyecto:
Econ. Gabriela Salcedo
Tutora académica:
Mgt. Isabel Mogrovejo
Octubre de 2025
PLAN DE INTERVENCIÓN PSICOSOCIAL PARA LA VISIBILIZACIÓN DEL PROYECTO SHAYA EN LA UNIVERSIDAD DE CUENCA
En el contexto universitario contemporáneo, los proyectos institucionales orientados a la prevención de la violencia y la promoción del bienestar emocional constituyen un eje fundamental para garantizar entornos seguros, participativos y comprometidos con la convivencia. Dentro de este marco, la Universidad de Cuenca ha desarrollado el Proyecto Shaya, una herramienta digital concebida como botón de pánico o aplicación de alerta ante posibles situaciones de riesgo o violencia en los espacios universitarios.
Sin embargo, pese a su relevancia y pertinencia, el proyecto ha evidenciado una escasa visibilización y un bajo nivel de apropiación entre los estudiantes, lo que limita su potencial de impacto y alcance. Esta problemática, como se verá más adelante, requiere ser comprendida no únicamente desde una perspectiva tecnológica o institucional, sino desde la psicología social y comunitaria, considerando los procesos de influencia, identidad y participación que configuran la vida universitaria.
Diversas investigaciones en el ámbito latinoamericano sostienen que los programas preventivos dentro de instituciones de educación superior necesitan sustentarse en estrategias comunicativas que trasciendan la simple información y promuevan el sentido de pertenencia, el involucramiento y la acción colectiva (Hernández & López, 2023). En este sentido, la promoción del uso de Shaya no puede limitarse a campañas institucionales formales, sino que requiere incorporar herramientas propias del marketing social y de la intervención psicosocial participativa, que permitan integrar la aplicación al imaginario y la cultura estudiantil. La psicología social contemporánea ha demostrado que los comportamientos colectivos en torno a la seguridad, la salud o la participación se fortalecen cuando son presentados como prácticas compartidas, visibles y emocionalmente significativas (Molina & Rodríguez, 2022).
El Proyecto Shaya constituye un dispositivo simbólico que busca articular el cuidado y la prevención en la comunidad universitaria. Sin embargo, la percepción de distancia entre las políticas institucionales y la cotidianidad estudiantil ha generado una brecha en la apropiación del recurso. Los jóvenes universitarios, acostumbrados a una comunicación visual, veloz y mediada por redes digitales, responden mejor a estrategias breves, creativas y con valor emocional.
Por ello, esta propuesta de intervención se construye sobre dos ejes complementarios: el Minuto Shaya, como microintervención presencial directa en aulas y espacios comunes, y la estrategia de marketing de contenidos digitales, orientada a generar reconocimiento, identificación y participación a través de medios visuales, audiovisuales y narrativos. Ambas dimensiones se fundamentan en principios de la psicología social, la teoría de la difusión de innovaciones y el aprendizaje social, que permiten comprender cómo las conductas colectivas se consolidan mediante procesos de modelamiento, refuerzo simbólico y normalización cultural (Bandura, 1986; Rogers, 2003).
Desde esta mirada, la presente intervención busca contribuir a la revitalización del Proyecto Shaya mediante un enfoque psicosocial que no solo persiga la descarga y uso de la aplicación, sino la internalización del valor de la prevención, la seguridad y el cuidado mutuo como prácticas compartidas dentro de la vida universitaria. Este propósito se enmarca en las acciones de vinculación con la sociedad impulsadas por la Facultad de Psicología, cuyo compromiso ético y académico es generar procesos participativos de transformación social.
DEFINICIÓN DEL PROBLEMA
En los últimos periodos académicos se ha constatado una brecha significativa entre la existencia del Proyecto Shaya y su apropiación real por parte de la comunidad estudiantil. La mayoría de los estudiantes desconoce la aplicación, su función y la manera de utilizarla, lo que limita su efectividad como herramienta de prevención de la violencia. Entre los factores que explican esta situación se destacan la falta de estrategias de difusión atractivas, el predominio de canales institucionales formales poco cercanos a los jóvenes y la escasa participación de los propios estudiantes en la promoción del proyecto.
Este conjunto de factores revela un problema de carácter psicosocial, en tanto la falta de visibilidad no responde solo a la ausencia de información, sino a la carencia de procesos de influencia social, identificación grupal y refuerzo simbólico que legitimen el uso de Shaya como práctica colectiva.
La literatura sobre cambio de comportamiento y adopción de innovaciones señala que la aceptación de una herramienta o servicio depende de su percepción de utilidad, compatibilidad con las prácticas cotidianas y presencia de modelos sociales de referencia (Rogers, 2003; Fernández & Ramírez, 2021). En el caso del entorno universitario, los estudiantes tienden a adoptar nuevas prácticas cuando observan que otros compañeros o líderes las incorporan como parte de su rutina, lo que constituye un proceso de influencia normativa. La falta de visibilidad de tales modelos, unida a la ausencia de una narrativa institucional emocionalmente significativa, ha provocado que Shaya permanezca en el margen simbólico de la vida universitaria.
Además, los estudios sobre cultura digital juvenil indican que las generaciones actuales se caracterizan por un consumo fragmentado y acelerado de información, donde los mensajes breves y visuales generan mayor impacto que los discursos prolongados o las campañas estáticas (García & Pérez, 2020). En este sentido, las estrategias tradicionales de comunicación institucional —basadas en carteles o correos formales— resultan insuficientes para generar implicación o interés genuino. Desde la perspectiva de la psicología social, el problema radica en la desconexión entre la forma de comunicar el mensaje y las estructuras cognitivas y culturales del público objetivo. Por ello, se requiere una intervención que reconfigure el vínculo entre la comunidad estudiantil y el proyecto, mediante la creación de experiencias significativas que activen la emoción, la participación y el sentido de pertenencia.
Finalmente, la falta de apropiación de Shaya puede entenderse también como un síntoma de la distancia percibida entre las instituciones y los estudiantes en los temas de prevención. La teoría de la acción colectiva sugiere que las personas se involucran más cuando sienten que su participación tiene impacto y que su comportamiento es socialmente validado (Tajfel & Turner, 1986; González & Mendoza, 2022). En consecuencia, la intervención que se plantea busca revertir esta distancia simbólica y fortalecer el sentido de corresponsabilidad mediante acciones presenciales breves, pero intensamente significativas, complementadas por una narrativa digital continua y participativa.
JUSTIFICACIÓN
La psicología social aplicada a la intervención comunitaria reconoce que los procesos de cambio y apropiación cultural requieren tanto información como interacción y simbolización. Según Bandura (1986), las conductas preventivas se aprenden y consolidan a través del aprendizaje vicario, es decir, observando modelos que representen las conductas deseadas. En el contexto universitario, esto implica que la difusión de Shaya no puede depender exclusivamente de la comunicación institucional, sino que debe basarse en la participación de los propios estudiantes como agentes de cambio. El uso de estrategias de marketing social y marketing de contenidos permite transformar un servicio institucional en una práctica cultural significativa (Duque, 2024), generando narrativas que conectan con los valores de solidaridad, cuidado y comunidad.
Diversos estudios han demostrado la eficacia del marketing social en la promoción de conductas de prevención dentro de espacios educativos. Amarán (2008) sostiene que el marketing social aplicado a contextos universitarios puede fortalecer la percepción de responsabilidad colectiva y facilitar la internalización de valores de seguridad y bienestar. Asimismo, Cobos, Pérez y Rodríguez (2024) destacan que el marketing de contenidos genera un efecto de identificación emocional, permitiendo que los mensajes preventivos sean recordados y compartidos en mayor medida. Esta sinergia entre comunicación emocional, participación social y aprendizaje vicario constituye la base de las estrategias contemporáneas de intervención psicosocial en entornos educativos (Mora & Suárez, 2021).
El Minuto Shaya, concebido como una microintervención presencial en aulas y espacios comunes, se sustenta en el principio de que la brevedad y la intensidad emocional son más efectivas en públicos jóvenes habituados a una comunicación digital rápida (Fernández & Ramírez, 2021). A su vez, la creación de contenidos audiovisuales breves y visuales responde al modelo de procesamiento periférico de la información propuesto por Petty y Cacioppo, donde la vía emocional y estética puede ser más influyente que la argumentativa cuando el interés inicial es bajo. Esta combinación de estrategias presenciales y digitales permite que el mensaje se refuerce mutuamente: lo que se experimenta en el aula se reitera en redes, y lo que circula en redes legitima la acción presencial.
Desde el punto de vista ético y comunitario, la intervención se justifica también por su contribución al fortalecimiento de la cultura institucional en torno a la prevención de la violencia. La Ley Orgánica de Educación Superior del Ecuador promueve la creación de entornos universitarios seguros y la implementación de mecanismos de denuncia y acompañamiento. Sin embargo, para que estos mecanismos funcionen, deben ser conocidos, accesibles y emocionalmente aceptados por la comunidad. La presente propuesta se alinea con estos principios, aportando una estrategia innovadora basada en la participación estudiantil, la comunicación simbólica y el aprendizaje colectivo.
APROXIMACIÓN TEÓRICA
El presente plan se apoya en diversas teorías provenientes de la psicología social, la comunicación y la intervención psicosocial. En primer lugar, la teoría de la difusión de innovaciones (Rogers, 2003) sostiene que la adopción de una nueva práctica o tecnología depende de su visibilidad, compatibilidad con el entorno social y del efecto de modelamiento generado por los usuarios iniciales. En el caso del Proyecto Shaya, su baja adopción se explica por la ausencia de modelos visibles y de un proceso de difusión activo. El Minuto Shaya actúa como catalizador de esta difusión, generando curiosidad y legitimidad mediante la interacción directa, mientras que los contenidos digitales amplifican la visibilidad del uso.
Por otra parte, la teoría del aprendizaje social (Bandura, 1986) respalda la importancia de mostrar modelos positivos de comportamiento. Los videos, testimonios y publicaciones digitales permiten que los estudiantes observen conductas de referencia, internalicen los beneficios del uso de Shaya y se identifiquen con los protagonistas del mensaje. El aprendizaje vicario, acompañado de refuerzo social, incrementa la probabilidad de imitación y consolidación del comportamiento preventivo.
Asimismo, la intervención se sustenta en el modelo ecológico de Bronfenbrenner (1987), que concibe el comportamiento humano como resultado de la interacción entre individuo, grupo e instituciones. Desde esta perspectiva, la adopción de Shaya depende tanto de la motivación individual como de la percepción de apoyo institucional y del clima social que la rodea. Por ello, las estrategias deben operar simultáneamente en los niveles micro (aula), meso (facultad) y macro (comunicación institucional).
La teoría de la identidad social (Tajfel & Turner, 1986) aporta también una comprensión valiosa sobre los procesos de pertenencia. Si se logra que el uso de Shaya se perciba como una característica de los estudiantes responsables, empáticos y comprometidos con la comunidad, su adopción se integrará como símbolo de identidad colectiva. Finalmente, la metodología participativa de Fals-Borda (1991) y Balcázar (2003) orienta el enfoque operativo de la intervención, promoviendo la construcción colectiva del significado del proyecto, la reflexión grupal y la evaluación colaborativa.
OBJETIVOS DE LA INTERVENCIÓN
Objetivo general:
Promover la visibilización, apropiación y uso del Proyecto Shaya entre los estudiantes de la Universidad de Cuenca, mediante estrategias psicosociales presenciales y digitales que fortalezcan la cultura del cuidado, la prevención y la participación comunitaria.
Objetivos específicos:
· O.E.1. Conocer las percepciones y nivel de uso de la aplicación Shaya entre los estudiantes.
· O.E.2. Diseñar una estrategia de visibilización y branding interno de Shaya.
· O.E.3. Ejecutar intervenciones presenciales que generen identificación y sentido de pertenencia.
· O.E.4. Generar una narrativa general de refuerzo simbólico.
· O.E.5. Consolidar aprendizajes y evaluar el impacto psicosocial.
· O.E.6. Elaborar recomendaciones para la sostenibilidad del Proyecto Shaya
POBLACIÓN DESTINATARIA
La intervención se dirigirá a los estudiantes de diversas facultades de la Universidad de Cuenca, priorizando aquellas con alta densidad estudiantil y participación en actividades presenciales. Se estima una cobertura aproximada de 400 a 600 estudiantes distribuidos entre carreras de Ciencias Sociales, Humanas, Ingenierías y Salud. Asimismo, se incluirá la colaboración de un grupo de voluntarios o embajadores Shaya, seleccionados entre los mismos estudiantes, quienes participarán activamente en las microintervenciones y en la generación de contenidos digitales. La población destinataria se caracteriza por ser jóvenes adultos entre 18 y 25 años, familiarizados con entornos digitales y redes sociales, pero poco habituados a mecanismos institucionales de denuncia o prevención, lo que refuerza la pertinencia de estrategias comunicativas basadas en la psicología social y la cultura digital.
METODOLOGÍA Y ESTRATEGIAS
El enfoque metodológico se fundamentará en la acción participativa, entendida como un proceso dialógico en el que los actores implicados se convierten en protagonistas del cambio. Esta metodología permite integrar la teoría con la práctica, aprender haciendo y construir colectivamente significados compartidos (Fals-Borda & Anisur, 1991). En coherencia con este enfoque, se implementarán dos estrategias complementarias: el Minuto Shaya y la campaña digital de marketing de contenidos.
El Minuto Shaya se concibe como una intervención relámpago, desarrollada en aulas y espacios comunes, donde los facilitadores presentan de manera breve y vivencial el propósito del proyecto. Este momento simbólico busca provocar sorpresa, atención y curiosidad, apelando a la emoción y al sentido de comunidad. La interacción directa entre estudiantes y promotores favorece la identificación y la creación de lazos sociales, elementos que, según la teoría de la influencia normativa, incrementan la aceptación del mensaje (Mora & Suárez, 2021). Además, esta estrategia permite conectar la experiencia concreta con la acción inmediata, invitando a descargar la aplicación o conocer su funcionamiento en el mismo instante de la intervención.
Por otro lado, la estrategia de marketing de contenidos digitales busca sostener el impacto inicial mediante la creación de una narrativa visual continua. Se elaborarán videos cortos, testimonios simulados, infografías, microhistorias y cápsulas informativas que expliquen los beneficios y el uso del Proyecto Shaya. Estos materiales se difundirán a través de redes sociales universitarias, pantallas institucionales y medios digitales internos, promoviendo la repetición del mensaje y su incorporación en la vida simbólica del campus. La evidencia empírica demuestra que las campañas digitales basadas en emociones positivas y en la representación de modelos cercanos son más efectivas para promover conductas preventivas en jóvenes universitarios (González & Mendoza, 2022).
Ambas estrategias se articularán bajo un enfoque de aprendizaje social y refuerzo simbólico. Las experiencias presenciales generarán material visual que, al circular en plataformas digitales, reforzará el sentido de pertenencia y demostración social (“otros también lo usan”). Finalmente, se prevé una fase de evaluación participativa en la que se aplicarán cuestionarios de percepción y conocimiento, así como registros de interacción digital y entrevistas grupales breves, con el fin de valorar la eficacia del proceso y elaborar recomendaciones para su sostenibilidad.
REFERENCIAS
Amarán, F. (2008). Marketing social en instituciones universitarias: estrategias para la promoción de valores y conductas saludables. Revista Cubana de Psicología, 25(2), 45–59.
Bandura, A. (1986). Social Foundations of Thought and Action: A Social Cognitive Theory. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall.
Balcázar, F. (2003). Investigación acción participativa (IAP): Aspectos conceptuales y dificultades de implementación. Fundamentos en Humanidades, 4(7–8), 59–77.
Cobos, M., Pérez, L., & Rodríguez, D. (2024). Estrategias de marketing de contenidos para la comunicación social universitaria. Revista Universidad y Sociedad, 16(2), 110–125. https://rus.ucf.edu.cu/index.php/rus/article/view/4832
Duque, D. (2024). Marketing social y comportamiento preventivo en contextos educativos: un enfoque desde la psicología aplicada. Revista Colombiana de Psicología Social, 33(1), 66–83.
Fals-Borda, O., & Anisur, M. (1991). Acción y conocimiento: rompiendo el monopolio con la IAP. Bogotá: Rahman.
Fernández, L., & Ramírez, S. (2021). Comunicación estratégica y cambio de conducta: nuevas perspectivas del marketing social. Comunicación y Sociedad, 38(2), 89–104.
García, C., & Pérez, M. (2020). Cultura visual y juventud universitaria: transformaciones en los modos de comunicación. Revista Española de Comunicación y Sociedad, 32(1), 45–59.
González, A., & Mendoza, V. (2022). Influencia social y comportamiento prosocial en comunidades educativas. Revista Latinoamericana de Psicología Social, 14(3), 210–229.
Hernández, M., & López, A. (2023). Intervención psicosocial en contextos universitarios: retos y perspectivas. Psicología y Sociedad, 35(1), 77–98.
Molina, J., & Rodríguez, P. (2022). Comunicación participativa y cambio cultural en organizaciones educativas. Revista de Psicología Comunitaria Latinoamericana, 12(4), 95–112.
Mora, G., & Suárez, K. (2021). Estrategias psicosociales para la promoción de conductas saludables en jóvenes universitarios. Revista Colombiana de Ciencias Sociales, 12(2), 54–71.
Rogers, E. (2003). Diffusion of Innovations (5ª ed.). New York: Free Press.
Tajfel, H., & Turner, J. (1986). The social identity theory of intergroup behavior. In S. Worchel & W. Austin (Eds.), Psychology of Intergroup Relations (pp. 7–24). Chicago: Nelson-Hall.
ANEXOS
Cronograma de actividades
martes, 7 de octubre de 2025
Diagnóstico de prácticas laborales
JUSTIFICACIÓN
La prevención de la violencia en contextos universitarios es un desafío complejo que exige no solo mecanismos técnicos de denuncia, sino estrategias integrales de difusión, apropiación tecnológica y sensibilización institucional. Aunque la creación de aplicaciones como SHAYA 2.0 constituye una innovación prometedora, su eficacia dependerá de que la comunidad universitaria la conozca, comprenda y confíe en ella.
Primero, en Ecuador y en la región latinoamericana la violencia de género y otros tipos de violencia en las universidades siguen siendo fenómenos invisibilizados. Por ejemplo, estudios en Ecuador muestran que muchas estudiantes no reconocen los protocolos institucionales existentes: en un estudio sobre violencia y acoso, solo el 26 % de los encuestados conocía esos protocolos, mientras que el 62,8 % expresaba desconfianza en su eficacia. En el contexto ecuatoriano universitario se observa además que la problemática tiende a normalizarse en actitudes, lo que reduce la denuncia y la visibilidad institucional (Benítez Luzuriaga et al., 2024).
Además, la investigación sobre apropiación tecnológica y difusión institucional sugiere que no basta con tener una herramienta bien diseñada: es esencial que los usuarios perciban su utilidad, la accesibilidad del lenguaje y la confiabilidad del sistema. Estudios sobre infraestructura tecnológica apuntan que la disponibilidad de recursos TIC no garantiza su uso: se requiere un proceso de apropiación social en el que los usuarios se sientan parte de la innovación (Sá Torres Velandia et al., 2010). En Latinoamérica, trabajos como los de Echeverría (2008) subrayan que las brechas lingüísticas, los hábitos culturales y las condiciones institucionales pueden obstaculizar la incorporación real de herramientas digitales en comunidades jóvenes (Echeverría, 2008).
En el ámbito universitario, la innovación tecnológica para prevención requiere acompañamiento con estrategias pedagógicas y comunicacionales que refuercen el sentido de pertenencia. Un estudio sobre violencia de género universitario en Ecuador destaca que muchas agresiones no son denunciadas por miedo, desconfianza institucional o desconocimiento de los mecanismos, lo cual indica que la difusión debe ser proactiva y constante (Morales et al., 2023). En este contexto, una aplicación como SHAYA 2.0 podría pasar desapercibida si no se integra de forma coherente al ecosistema universitario mediante campañas institucionales, inclusión en inducciones estudiantiles y alianzas con estudiantes y grupos de apoyo.
Por estas razones, se hace imprescindible realizar un diagnóstico específico sobre el nivel de conocimiento, percepción y apropiación de SHAYA 2.0 en la comunidad universitaria. Esta evaluación no solo permitirá identificar barreras de difusión y comunicación, sino también orientar estrategias más eficaces, éticamente responsables y adaptadas a las prácticas reales del estudiantado. Solo así la aplicación podrá trascender del diseño técnico al uso efectivo como herramienta preventiva de la violencia institucional.
OBJETIVOS
Objetivo general
Levantar un diagnóstico situacional sobre el nivel de conocimiento, percepción y uso de la aplicación SHAYA 2.0 en la comunidad universitaria, para orientar futuras acciones de difusión, capacitación y fortalecimiento institucional.
Objetivos específicos
● OE01 – Revisar y sistematizar la documentación, registros y reportes existentes sobre la implementación y difusión de SHAYA 2.0.
● OE02 – Aplicar encuestas estructuradas a estudiantes y personal universitario para identificar su nivel de conocimiento, percepción y confianza hacia la aplicación.
● OE03 – Analizar las principales barreras comunicacionales y operativas que limitan la adopción y uso de SHAYA 2.0.
Concepto o categoría teórica | Referencia/Fuente |
Prevención de la violencia en entornos universitarios: La prevención de la violencia en los espacios universitarios exige comprender las dinámicas institucionales que perpetúan o invisibilizan situaciones de agresión, y la necesidad de crear políticas de protección accesibles y efectivas. Este enfoque enfatiza que las universidades deben fortalecer sus canales de comunicación, los protocolos de atención y los mecanismos de acompañamiento, de modo que toda la comunidad conozca las herramientas disponibles y confíe en ellas. El desarrollo de entornos seguros depende tanto de la implementación de normativas como del compromiso participativo de los actores universitarios. | (Varela-Guinot, 20201; & Jiménez, 2024) |
Aplicaciones digitales para la prevención de la violencia: Las herramientas tecnológicas orientadas a la seguridad personal y comunitaria representan un recurso valioso para la prevención de la violencia en contextos educativos. Sin embargo, su éxito depende de la comprensión y confianza de los usuarios. Las aplicaciones móviles, al ofrecer inmediatez y anonimato, amplían las posibilidades de respuesta institucional frente a situaciones de riesgo, siempre que estén acompañadas por estrategias de sensibilización, formación y difusión adecuadas. | (Cortés Coss & Cortés Coss, 2020; & Rojas, 2023) |
Apropiación tecnológica en jóvenes universitarios La apropiación tecnológica es un proceso mediante el cual los jóvenes integran y resignifican las herramientas digitales en su vida cotidiana. En el ámbito universitario, este proceso se relaciona con factores como la cultura institucional, la accesibilidad tecnológica y la percepción de utilidad. Comprender la manera en que los estudiantes adoptan o rechazan las innovaciones digitales permite explicar por qué algunas herramientas, como SHAYA 2.0, pueden permanecer poco conocidas pese a su relevancia. | (Gómez Navarro, 2021; & Rodríguez, 2018) |
Diagnóstico situacional y metodologías evaluativas: El diagnóstico situacional constituye una herramienta metodológica para comprender la realidad institucional y orientar la toma de decisiones. Permite identificar necesidades, fortalezas y oportunidades de mejora dentro de un sistema determinado. En el caso del proyecto SHAYA 2.0, el diagnóstico cumple un rol clave al ofrecer un panorama actualizado sobre el nivel de conocimiento y percepción que la comunidad universitaria tiene sobre la aplicación, permitiendo así fundamentar futuras acciones de mejora y seguimiento. | (López Quirino, 2017; & Herrera-Añazco, 2022) |
POBLACIÓN
El diagnóstico está dirigido a la comunidad universitaria de la Universidad de Cuenca —incluyendo estudiantes de pregrado, docentes, personal de apoyo académico y administrativo—, con un universo estimado en 20.300 personas. Para la recolección se utilizarán dos fuentes principales: (1) datos institucionales existentes (reportes técnicos, registros de uso, etc) y (2) una encuesta breve (Anexo 1) aplicada a una muestra reducida, complementada por entrevistas a informantes clave y grupos focales.
Por razones operativas (el equipo responsable consta de dos personas y el tiempo disponible es limitado), se ha optado por una muestra total de 150 participantes (aprox. 0,74% de la población total), distribuida por estratos de la siguiente manera: 100 estudiantes, 25 docentes y 25 miembros del personal de apoyo/administrativo. Esta muestra permite obtener indicadores clave con rapidez. Para compensar la menor precisión estadística, el diseño incorporará muestreo por submuestras y la triangulación con fuentes administrativas y métodos cualitativos (entrevistas) que enriquecerán el análisis y permitirán recomendaciones operativas para la implementación y promoción eficientes de SHAYA 2.0
domingo, 5 de octubre de 2025
Presentación Problemática: Shaya
SHAYA 2.0 es una funcionalidad integrada en la aplicación institucional UCUENCA, creada por la Universidad de Cuenca como herramienta de prevención y atención frente a situaciones de violencia. Permite emitir alertas de distintos niveles, notificar contactos de confianza y geolocalizar a la persona usuaria en caso de emergencia. Su propósito es fortalecer los mecanismos de respuesta y apoyo a la comunidad universitaria.
Sin embargo, la información disponible revela que la mayoría del estudiantado desconoce la existencia o funcionamiento de la aplicación, lo que impide que cumpla su función preventiva y de acompañamiento. Durante las activaciones institucionales, muchos estudiantes manifestaron no haber recibido información suficiente o no entender el uso de las alertas. Este desconocimiento generalizado constituye el principal problema a diagnosticar y clarificar.
La literatura en gestión de innovación tecnológica en educación subraya que el éxito de las iniciativas digitales no depende solo del desarrollo técnico, sino del nivel de apropiación social alcanzado por sus usuarios (Gómez Navarro, 2021). De igual manera, en el contexto universitario, la ausencia de estrategias de difusión sostenidas reduce la participación estudiantil y la confianza institucional en herramientas de apoyo (Rodríguez, 2018).
Por lo tanto, este plan busca analizar de manera sistemática la información existente y recabar nuevos datos sobre la percepción, conocimiento y uso de SHAYA 2.0, con el fin de comprender los factores que limitan su alcance y proponer acciones que fortalezcan su visibilidad en la comunidad universitaria.
sábado, 4 de octubre de 2025
Análisis de la película "La misión"
Análisis: La misión (Roland Joffé, 1986)
La película La misión, dirigida por Roland Joffé y escrita por Robert Bolt, es una obra cinematográfica que combina historia, religión y ética en el contexto de la colonización europea en América del Sur durante el siglo XVIII. La trama se desarrolla en la frontera entre España y Portugal, donde los misioneros jesuitas buscan evangelizar y proteger a los pueblos guaraníes frente a la esclavitud y la violencia colonial.
Uno de los ejes centrales del filme es la tensión entre el poder espiritual y el poder político. Los jesuitas representan un ideal humanista y religioso que busca la dignidad y libertad de los indígenas, mientras que los intereses de la Corona y la Iglesia institucional responden a la lógica económica y territorial del colonialismo. Esta confrontación evidencia el choque entre la fe como fuerza moral y la religión como instrumento de poder.
El personaje del padre Gabriel, interpretado por Jeremy Irons, simboliza la compasión, el diálogo y la resistencia pacífica, mientras que Rodrigo Mendoza, interpretado por Robert De Niro, encarna el conflicto interior entre culpa, redención y violencia. Su transformación de mercenario y esclavista a defensor de los guaraníes refleja la posibilidad del cambio ético individual frente a la injusticia estructural. A través de ambos personajes, la película plantea una reflexión sobre los caminos de la fe: uno basado en la paz, el otro en la acción.
Desde una perspectiva antropológica y política, La misión también puede interpretarse como una crítica al proyecto colonial europeo, que justificó la dominación bajo el discurso de la civilización y la evangelización. Los pueblos indígenas, presentados como portadores de una espiritualidad profunda y de un vínculo armónico con la naturaleza, son víctimas de la violencia ejercida tanto por los colonizadores como por las propias instituciones religiosas.
La banda sonora de Ennio Morricone cumple un papel esencial en la narrativa: une lo espiritual con lo humano, y representa el encuentro y la ruptura entre dos mundos culturales. La música actúa como un puente simbólico entre lo divino y lo terrenal, entre Europa y América.
En síntesis, La misión es una reflexión sobre la ética, el poder y la fe en contextos de opresión. Su valor radica en mostrar la complejidad moral de la historia colonial, donde la religión puede ser tanto un medio de liberación como de sometimiento. Más allá de su trasfondo histórico, el filme invita a cuestionar las formas actuales de dominación y a pensar en la posibilidad de una convivencia basada en el respeto, la justicia y la humanidad compartida.
Bibliografía
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Joffé, R. (Director). (1986). La misión [Película]. Reino Unido: Warner Bros. Pictures.
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Bolt, R. (1986). The Mission: A Screenplay. London: Faber and Faber.
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Todorov, T. (1987). La conquista de América: El problema del otro. México: Siglo XXI Editores.
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Dussel, E. (1994). 1492: El encubrimiento del Otro. Hacia el origen del mito de la Modernidad. La Paz: Plural Editores.
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Galeano, E. (1971). Las venas abiertas de América Latina. Montevideo: Siglo XXI Editores.
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